Francisco Martín, Fernando y Jorge Rodríguez de Rivera Cremades. :: Henar Sastre

CLUB DE CATAS DE EL NORTE DE CASTILLA

Pradorey vuelve a ser pionera en Ribera del Duero con el primer vino elaborado en tinajas

NIEVES CABALLERO
27/11/2017
La bodega Pradorey vuelve a ser pionera en la Ribera del Duero con la comercialización del primer vino elaborado en tinajas de barro de entre 1.000 y 2.000 litros. La bodega fundada en 1989 por el ingeniero agrónomo y empresario Javier Cremades de Adaro en la Finca Real Sitio de Ventosilla, en el término burgalés de Gumiel de Mercado, donde plantó 520 hectáreas de viñedo, fue pionera en sus día con el lanzamiento del primer tinto roble, después con un rosado muy caído de color y ahora ha dado una vuelta de tuerca a la tecnología para producir un vino a la antigua usanza: sin despalillar, pisado con los pies, criado en tinajas de barro y con bazuqueos continuos para mover el sombrero, según explicó el director general de Pradorey, Fernando Rodríguez de Ribera Cremades. Los invitados de El Norte de Castilla cataron El Cuentista 2015, Pradorey Finca Valdelayegua 2015, Adaro 2015 y El Buen Alfarero 2016. La cata se celebró en el hotel AC Palacio de Santa Ana, de Arroyo de la Encomienda, en Valladolid.


Todas las fotografías de la cata
 
El Buen Alfarero 2016 sorprendió a los invitados del Club de Catas de El Norte de Castilla por ser un vino limpio y brillante, afrutado y sedoso. Aunque todavía no ha salido al mercado, las 1.614 botellas de este vino se venderán a 120 euros. También en el caso del envase la bodega ha recurrido a una elegante botella con forma de ánfora, un sello en barro y lacrado, que se embotella a mano. El director técnico de Pradorey, Francisco Martín San Juan, explicó que ha ido consiguiendo las grandes tinajas de barro en bodegas de Toledo. El nieto del fundador insistió en que el viraje que dio la bodega en 2015  para que sus vinos sean la expresión del ‘terroir’, las parcelas, las uvas y los suelos, no tiene marcha atrás , y adelantó que ya tienen en proceso otro que se llamará El Aprendiz.

Fernando Rodríguez de Rivera destacó que este vino «refleja la pureza del tempranillo de la Ribera del Duero». El director general de Pradorey señaló que «Valladolid ha sido siempre una ciudad importante para la bodega», de ahí el regreso de Pradorey a las catas que organiza El Norte de Castilla. Cone esta van once.


No fue la única sorpresa. La cata empezó con El Cuentista 2015, un vino a la vista blanco elaborado con la variedad tinta tempranillo, el primer ‘blanc de noirs’ (un término francés) de la Ribera del Duero. ‘Blanc de Noirs’ significa literalmente ‘blanco de negro’ en francés, y hace referencia a una técnica originaria de Francia y muy poco utilizada en España. Las uvas proceden de una de las parcelas de Hoyo Dornajo, uno de los ocho pagos en los que está dividida la finca. El resto son La Mina, Prado del Rey, El Pino, Los Robles, Valdelayegua, Salgüero y La Recorba. Se trata de un vino que en nariz evoca la manzana y frutas blancas con un toque de vainilla de la crianza en barrica de madera durante nueve meses; y en boca es carnoso y graso, gracias a su permanencia sobre lías de verdejo de Rueda. Solo se ha elaborado en las añadas 13, 15 y 17. 


También se cató el nuevo Finca Valdelayegua 2015, cuya uva procede del pago del mismo nombre que fermentada con sus levaduras auctóctonas y que macera como mucho durante cinco o seis días para preservar la fruta. Es afrutado, sedoso y persistente. También llegó con aires renovados el vino que rinde homenaje al fundador. Adaro 2015 muda de vestido y de etiqueta en esta añada. Elaborado con uvas del pago Salgüero, que desde 2014 se llevan en cultivo ecológico. Este 100% tempranillo, elaborado como el anterior, es más intenso en nariz y más concentrado en boca. Nuevo triunfo de Pradorey y su enólogo. 


Un cambio radical
 

Esta bodega de la Ribera del Duero, situada en el municipio burgalés de Gumiel del Mercado, ha protagonizado un cambio radical en sus planteamientos, desde el trabajo en el campo hasta la forma de producir, al centrarse en la vinificación de las uvas por parcelas, claramente delimitidas y gestionadas de forma diferente. 
 

Situada en la Finca Real Sitio de Ventosilla, en la parte oriental de la Ribera del Duero, Pradorey cuenta con 3.000 hectáreas agrícolas, de ellas 520 plantadas de viñedo. De ahí la importancia de elaborar por separado vinos con las uvas de distintas parcelas que ofrecen características muy diversas. El objetivo es que el vino sea la máxima expresión del fruto», según subrayó Fernando Rodríguez de Rivera Cremedes, director general de Pradorey, quien confirma que después de iniciar este camino en 2015, la bodega ha empezado a obtener respuesta en un segmento de vinos de mayor calidad y mayor precio, como en el caso de Pradorey Finca Valdelayegua, con incrementos en las ventas del 20%.
 

Los propios prescriptores y periodistas especializados han dado un espaldarazo al nuevo rumbo, como en el caso de la ‘Guía Peñín de los vinos de España 2018’, en la que nueve vinos de Pradorey superan los 90 puntos. Incluso uno de ellos, El Buen Alfarero 2016 ha sido candidato entre diez finalistas a Vino Revelación. Se trata de un vino de producción limitada del que sólo se elaboran 1.614 botellas y que ha salido al mercado a un precio de 120 euros.


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