CLUB DE CATAS DE EL NORTE DE CASTILLA

Ángel Calleja condujo con su habitual maestría la cata de Cuatro Rayas ante un centenar de invitados de El Norte de Castilla

NIEVES CABALLERO
27/05/2016
Los invitados del Club de Catas de El Norte de Castilla y su canal especializado www.castillayleondevinos.com disfrutaron anoche con los vinos de Cuatro Rayas. La bodega cooperativa de La Seca llevó en primicia ante El Club de actas el último vino que ha sacado al mercado, Cuatro Rayas Cuarenta Vendimias con el que rinde homenaje a su director técnico, Ángel Calleja, quien condujo con su maestría habitual la degustación en el hotel AC Palacio de Santa Ana, de Arroyo de la Encomienda, en Valladolid. 
 
El director técnico aseguró que este nuevo vino es "un verdejo con mucha personalidad como los de toda la vida, parecido a los primeros verdejos que hacíamos en los años setenta". Explicó que la cooperativa de la Denominación de Origen Rueda utiliza uvas de viñedos de más de cuarenta años, casi todos plantados en vaso y algunos modificados a espalderas, que son más cómodas para aplicar los tratamientos y a la hora de la vendimia. De hecho, el nombre del vino responde a la edad de las viñas, pero también a las cuatro décadas que Ángel Calleja cumplió el pasado año como enólogo de Cuatro Rayas. Por ese motivo, sus compañeros han querido dedicar este vino a su director técnico. 

La bodega ha comercializado este año 50.000 botellas de un vino que va firmado por su autor, Ángel Calleja, quien en la elaboración ha fermentado la uva en parte en depósito de acero inoxidable y en barricas de roble francés y americano, y que luego se ha criado sobre sus propias lías durante cinco meses. Este "verdejo tradicional de color amarillo limón con reflejos verdosos, que ofrece en nariz toques de monte bajo, hinojo y fondo de manantial".

La cata permitió comparar este nuevo vino con el clásico Cuatro Rayas Verdejo 2015, que llega a los lagares de la bodega cooperativa por la noche con las horas más frescas. Poco antes el enólogo había mostrado en un vídeo la vendimia nocturna y mecanizada a la que se recurre cada vez más en la DO Rueda para evitar las horas de calor. Aún así, la cooperativa recurre al hielo seco pulverizado para refrigerar la uva y cortar la posible oxidación cuando llega a la tolva. Este vino, equilibrado y persistente, es también de color amarillo pálido con toques reflejos y brillante, presenta en nariz aromas a flores blancas.

A continuación, la enóloga Elena Martín de Oyagüe, que trabaja desde hace a dos décadas en Cuatro Rayas, condujo la cata del Sauvignon Blanc 2015. Recordó que esta variedad llegó a Rueda hace 35 años, gracias a un enólogo francés, con intención de aromatizar los verdejos, aunque con el tiempo la mayoría de las bodegas recurren a esta casta para elaborar monovarietales, es decir, vinos con solo un tipo de uva.

La enóloga explicó que la variedad francesa sauvignon blanc ofrece aromas muy diferentes en las distintas zonas productoras del mundo. Así, por ejemplo, en la zona del Loira, de donde es originaria, y en California, presenta toques de frutas tropicales; en Nueva Zelanda y Sudáfrica, los toques son herbáceos y a espárragos; mientras que en la DO Rueda, los vinos son más herbáceos y con toques tropicales. En el color, la diferencia con los verdejos es que es amarillo pálido, pero con reflejos acordado en lugar de verdosos.

El último vino que degustaron el centenar de invitados de El Norte de Castilla fue el Dolce Bianco Verdejo Frizzante 2015. El director técnico justificó este vino de ocho grados de alcohol y 50 gramos de azúcar por la necesidad de captar a consumidores noveles de vino, entre ellos los jóvenes. En este caso, insistió, es vino, mientras que en otros casos son mostos a los que se les ha parado la fermentación que no llegan a los ocho grados de alcohol. Amarillo pálido acerado, en nariz es como una golosina, huele a pastelería y confitería, y en boca ofrece un agradable picor por el carbónico natural, es dulce pero no empalagoso, apuntó Ángel Calleja. 

Cuatro Rayas elabora el 20% de los vinos que salen con contraetiqueta del Consejo Regulador de la Denominación de Origen Rueda, con una media de producción anual de unos 15 millones de botellas, ya que sus 300 socios suman más de 2.200 hectáreas de viñedo propio. Desde su fundación en 1935, esta bodega no ha dejado de crecer en volumen y en calidad, gracias a las continuas inversiones de sus socios. Los vinos de esta bodega se comercializan en 60 países del mundo, como Japón, China, Estados Unidos, Alemania, Reino Unido, Holanda o México.