Brindis del director comercial del Grupo Matarromera, Javier Cornadó, la periodista Teresa Muñoz y los enólogos Alberto Guadarrama :: Ramón Gómez

CLUB DE CATAS DE EL NORTE DE CASTILLA

Matarromera despide a los invitados de El Norte con cuatro vinos de «leyenda»

N. CABALLERO
19/12/2016
Los invitados del Club de Catas de El Norte de Castilla despidieron ayer el año con cuatro vinos «de leyenda» del Grupo Matarromera, según los describió ayer Teresa Muñoz, miembro del equipo de Comunicación y Marketing. Unos vinos muy recomendables para las comidas y cenas de estas Navidades, que explicaron los enólogos Félix González y Alberto Guadarrama, entre los que había dos primicias. El primero fue un blanco de la variedad verdejo fermantado en barrica de la DO Rueda y los otros tres eran tintos de la Ribera del Duero con una gran riqueza aromática.
 
 
A la hora de presentar la bodega, la periodista recordó que el presidente de Matarromera, Carlos Moro, regresó a su tierra, la Ribera del Duero, para montar en 1988 su primera bodega, Matarromera, una vez que se había formado en Madrid. También invitó a los presentes a acercarse a  las bodegas del grupo y a entrar a su nueva web, que ofrece visitas virtuales en 360º. La primera añada salió en 1994 y fue elegida como mejor vino del mundo. A partir de ahí, los premios y reconocimientos no han cesado.

Esta bodega situada en el término municipal de Valbuena de Duero compatibiliza el respeto por la tradición con la innovación. Así, por ejemplo, ha incorporado los drones para controlar muchas de las labores del campo y la última tecnología en mesas de selección de uvas por visión artificial, que descarta una a una aquellos granos que no reúnen los parámetros requeridos. Al mismo tiempo, el grupo ha identificado todos sus pagos o parcelas porque cada uno de ellos se destina a un vino determinado, dentro del llamado Proyecto San Bernardo.

La cata comenzó con Matarromera Fermentado en Barrica 2015, un vino blanco elaborado con la variedad verdejo en la bodega que el grupo posee en Medina del Campo, en la Denominación de Origen Rueda. Aunque estaba previsto catar la añada de 2014, ya se ha terminado, de manera de los lectores de El Norte pudieron probar en primicia la añada de 2015. Se trata de un vino que fermenta siete meses n barrica y pasa un mínimo de cinco meses en botella, en el que la madera está muy medida e integrada con la fruta. De ahí, que los aromas anisados de la variedad verdejo y la fruta fresca se mezclen con los suaves especiados de la madera. «Es un vino en el que la fruta y la madera están muy equilibrados», subrayó Félix González, que es el coordinador del equipo técnico del grupo Matarromera.

La cata pasó a continuación a la Denominación de Origen Ribera del Duero con tres vinos de la variedad tempranillo. También era primicia Matarromera Reserva 2013, que envejece durante 18 meses en barrica de roble francés y americano, un vino que a pesar del tiempo de envejecimiento conserva características de juventud. Ganaron en complejidad Matarromera Prestigio 2013, con nueve meses en barrica francesa, y Matarromera Gran Reserva 2010, con 24 meses de envejecimiento, ambos de gran complejidad aromática y gran intensidad en boca. Todos ellos se elaboran con las uvas de diferentes parcelas y distintos suelos y características.