El enólogo español Joaquín Bartolomé, el bodeguero Ricardo Fernández Nuñez, el enólogo italiano Roberto Cipresso, el sumiller Pablo Taso y Marta Manzano, coordinadora de Pagos de Valcerracín. :: Ramón Gómez

CLUB DE CATAS DE EL NORTE DE CASTILLA

El empresario argentino de origen español Ricardo Fernández Nuñez presentó sus vinos de Ribera y Mendoza

NIEVES CABALLERO
29/11/2016
Si la ‘Vitis vinifera’, es decir, la vid, viajó desde el Viejo Mundo hasta el Nuevo Mundo para adaptarse a los suelos, altitudes y climas, también la lengua española se ha enriquecido y se ha convertido en algo más sonoro y meloso. Así quedó patente anoche en la cata de vinos de la Ribera del Duero de Pagos de Valcerracín y los argentinos de Finca La Luz. La magia se coló entre los invitados de El Norte de Castilla, en la sala del AC Palacio de Santa Ana, en cuanto tomó la palabra el propietario de las dos bodegas citadas, Ricardo Fernández Nuñez, nacido en Argentina y nieto de dos gallegos de Lugo, Serafín Fernández y María Nuñez, que trabajaron como temporeros en los viñedos de la zona de Peñafiel, antes de viajar hasta Buenos Aires en busca de mejor fortuna.
 
 
Han pasado 110 años desde aquel viaje al Nuevo Mundo. Ellos nunca pudieron volver, pero el empresario Fernández Nuñez ha cumplido el sueño de sus abuelos al adquirir una bodega en el pequeño municipio vallisoletano de Mélida. El bodeguero lo explicó muy bien, «fueron muy pocos los españoles que pudieron cumplir su fantasía de regresar». Él lo ha hecho como homenaje a sus antepasados. «Es un sueño estar en esta cata, y con El Norte de Castilla, que es nuestra referencia en materia de vinos», afirmó.

Por eso, los invitados del diario decano de la prensa nacional tuvieron la suerte de probar tres grandes vinos de la Ribera del Duero, de la variedad tempranillo, y otros dos sugerentes argentinos, de malbec, una casta francesa que viajó hasta el otro lado del Atlántico para adaptarse a la perfección a los suelos, altitudes y climas de Mendoza. El empresario presentó a su equipo, liderado por el italiano Roberto Cipresso, «uno de los mejores enólogos del mundo, que ha creado escuela»; Joaquín Bartolomé, enólogo de Pagos de Valcerracín, y Pablo Tasso, sumiller argentino de Callejón del Crimen, los vinos de la bodega Finca La Luz.


La cata contó también con la presencia del presidente del Concurso Mundial de Bruselas, Badouin Havaux, quien ratificó las bondades de la variedad malbec en Argentina. Para el bodeguero argentino «es muy importante que el Concurso Mundial de Bruselas se vaya a celebrar el próximo año en Valladolid». 


Posteriormente, uno de los asistentes sugirió que el viaje de vuelta se completaría si Pagos de Valcerracín utilizara la uva malbec, ya que es una de las variedades foráneas aceptadas por el Consejo Regulador de la DO Ribera del Duero.

Los invitados cataron Pagos de Valcerracín Tempranillo 2015, con «una intensa expresión frutal y fondo mineral»; Pagos de Valcerracín Roble 2014, «un vino sincero, con la madera y la fruta muy integrados», y Pagos de Valcerracín Crianza 2013, «procedente de las uvas seleccionadas cepa a cepa en Mélida», según explicó el enólogo.

Todos aplaudieron mucho la llegada de los dos vinos argentinos de la variedad malbec, que fueron presentados por el joven Pablo Tasso. Se cataron Callejón del Crimen Reserva 2013, «un vino chupable», es decir, rico; y Callejón del Crimen Gran Reserva 2014 (doble medalla de oro y 95 puntos en la revista ‘Decanter’), elaborados en Finca La Luz, en el Valle de Uco, en la provincia de Mendoza. El sumiller se lamentó de que cada vez se unifican más las elaboraciones y las variedades y defendió «la gran diversidad genética de Argentina», antes de definir la malbec como «una explosión». Además, comparó los vinos con obras de arte, «nos pueden gustar más o menos, como Picasso y Dalí».

A petición de una invitada, Roberto Cipreso describió la tempranillo como «la dignidad, el clima y el cansancio», y asoció la casta malbec «al tango, al color azul y a la nobleza». Al igual que Tasso, destacó «la gran capacidad de adaptación de la variedad malbec, desde Londres hasta Marrakech (Marruecos)».