Bodegón con Cuatro Rayas y Cuatro Rayas Fermentado en Barrica que son utilizados como vino base, antes de macerar con los botánico. :: Fran Jiménez

CLUB DE CATAS DE EL NORTE DE CASTILLA

Cuatro Rayas viaja desde la tradición de su 61 Dorado a la modernidad con su 61 Vermouth

N. CABALLERO
01/12/2017
Tradición e innovación de darán la mano en la próxima cata organizada por El Norte de Castilla y su canal especializado www.castillayleondevinos.com de la mano de una bodega con tan larga y consolida trayectoria como la cooperativa Agrícola Castellana, de La Seca (Valladolid), y los vinos de su marca más universal, Cuatro Rayas. La cata tendrá lugar el próximo lunes, 4 de diciembre, a las 20:00 horas, en el hotel Palacio de Santa  Ana, en Valladolid. Los invitados del Club de Catas del Norte probarán sus verdejos más clásicos, como Cuatro Rayas, Cuatro Rayas Viñedos Centenarios y Cuatro Rayas Fermentado en Barrica, una joya que nunca ha dejado de elaborar, como es su vino añejo 61 Dorado, y su principal novedad, el 61 Vermouth.
 
 
Cuatro Rayas representa los intereses de sus socios desde 1935, lo que significa que ha cumplido 85 cosechas. En la actualidad, los más de 300 socios suman 2.300 hectáreas propias, plantadas en una treintena de municipios de las provincias de Valladolid y Segovia, en plena Denominación de Origen Rueda. Su razón de ser, según destaca el responsable de Comunicación, Álvaro Gago, es «la sostenibilidad vitivinícola y social» de esas más de 300 familias. Para la bodega, son pilares fundamentales tanto las personas como el campo y el vino, «son importantes a partes iguales». De hecho, el objetivo de Cuatro Rayas es «vender con el mayor valor añadido posible las uvas de todos los socios».


Cuatro Rayas elabora casi del 20% del vino embotellado de la DO Rueda, con unos 15 millones de botellas al año. Sus referencias son líderes dentro del consumo de vinos blancos en España y, además, cuentan con una gran penetración en los mercado exteriores, en más de 50 países,  como Japón, China, Estados Unidos, Alemania, Reino Unido, Holanda o México.
La cata será dirigida por la directora técnica de Cuatro Rayas, Elena M. Oyagüe, que ha tomado el relevo del Ángel Calleja, 20 años después de trabajar junto al enólogo y de empaparse de toda su sabiduría humana y técnica. Junto a Elena estará Roberto L. Tello, quien se incorporó a la bodega hace ocho años. Ambos ha cogido el testigo de Ángel Calleja.


La cata transitará por un verdejo tan clásico como es Cuatro Rayas Cuarenta Vendimias, que se elabora con uvas procedentes de viñedos plantados en vaso de más de 40 años en terrenos de cascajo. Un vino 100% de verdejo que macera durante cinco horas y fermenta a 15º con levaduras autóctonas seleccionadas en depósitos de acero inoxidable, donde se somete a batonages durante cinco meses. Se trata de la última elaboración de Ángel Calleja como director técnico de Cuatro Rayas, por lo que lleva la firma del enólogo que ahora es miembro del Consejo Rector de la cooperativa lasecana. Ofrece a la vitsa un color amarillo pálido acerado con reflejos verdosos, limpio y brillante. Nariz de intensidad media-alta, con frutas blanca y de hueso sobre fondo de aromas a sotobosque, balsámicos y notas de hinojo propios de la variedad. En boca, equilibrado con una acidez integrada; aterciopelado, untuoso y con mucha grasa; al final de la boca, aparecen de nuevo el hinojo y el monte bajo.



El siguiente vino es Cuatro Rayas Verdejo, que se elabora con las uvas de distintas fincas y pagos de la DO Rueda y que fermenta en depósito de acero inoxidable y permanece durante tres meses como mínimo con sus propias lías. Bonito color amarillo alimonado pálido, verdoso, limpio y brillante. En nariz es potente, con notas de fruta fresca, manzana verde, heno y toques a miel. Paladar equilibrado y goloso, boca redonda y muy frutal, con carácter y un delicado final a hinojo muy característico, que reafirma la personalidad de las uvas de las distintas parcelas de verdejo de las que procede.



A continuación saldrá a la mesa de cata Cuatro Rayas Fermentado en Barrica, un vino que fermenta en barrica de roble francés Aller y americano, con removido de lías, al principio, a diario y, posteriormente semanal, durante sus ocho meses de permanencia en la madera. Vino de color amarillo dorado con reflejos verdosos. En nariz es limpio y amplio, de aromas tostados y de fruta madura que se mezclan con notas de madera de boj. En boca destaca por su gran estructura, equilibrio y untuosidad. Se trata de un vino muy cremoso con gran amplitud y notas finales a vainilla y balsámicos. Se presenta en botella borgoñona nova natura.



Precisamente, estos dos vinos anteriores son los que utiliza la bodega como base, al 50%, para elaborar su novedoso 61 Vermouth, una idea que ha partido del enólogo Roberto L. Tello y que ha sido secundada por Cuatro Rayas. Se trata del primer vino aperitivo con carácter 100% verdejo, que macera después con una selección de botánicos, y que toma su nombre del tradicional vino generoso 61 Dorado de Cuatro Rayas. Este último envejece en botas de madera jerezanas por el proceso de criaderas y soleras. Fue el primer vino que se embotelló en la bodega en 1950, como resultado del que se había introducido en 1938 en el tino número 61, que se reveló como el mejor de todos. El secreto de este vino está en las uvas sobremaduradas, la fermentación y el sistema de soleras. El vino se mete en botas jerezanas, donde cría un velo de levaduras (velo de flor) y evoluciona por crianza biológica, no oxidativa. Destaca su color dorado, su aroma y su sabor ligeramente tostado.



61 Vermouth tiene una graduación de 15,5º. El vermú ofrece a la vista un color caoba con reflejos ambarinos. Aroma intenso, e el que predominan aromas de monte bajo, como el hinojo, la flor de saúco con toques de tomillo y romero, característicos de la variedad verdejo. Boca equilibrada con un final amargo, agradable y largo.