Miguel Delibes de Castro y la presidenta de la Diputación de Palencia, Ángeles Armisén. :: L. A. CURIEL

XX FIESTA DE LA VENDIMIA DE LA DENOMINACIÓN DE ORIGEN ARLANZA

Valdecañas de Cerrato deja su huella en la Fiesta de la Vendimia del Arlanza

LUIS ANTONIO CURIEL
02/10/2017
Por fin llegó el día esperado después de varias semanas de preparativos y de trabajo en equipo. Valdecañas de Cerrato se vistió de gala para acoger a centenares de personas que quisieron disfrutar de la XX Fiesta de la Vendimia de la Denominación de Origen Arlanza y de la hospitalidad de los valdecañeses. Una jornada que quedará grabada en el recuerdo de la multitud de asistentes, que comprobaron cómo el esfuerzo conjunto al final tiene su recompensa. «Hoy es un día para dar a gracias a todos mis vecinos por su esfuerzo, trabajo y entrega, que nos han permitido disfrutar de una jornada muy especial con motivo de la Fiesta de la Vendimia. Todos los visitantes se han sorprendido del trato que les hemos dado y del aspecto que presentaba el pueblo para recibirles. El esfuerzo e implicación de todos los vecinos ha merecido la pena», destacó Luis Javier López Modrón, alcalde de la localidad.
 
 
Los valdecañeses sacaron lo mejor de sus hogares para engalanar su pueblo. Las casas recobraron un colorido especial gracias a colchas, mantas y tapices que colgaban de ventanas y balcones, además de los numerosos enseres que decoraban las viviendas. Las calles y plazas se convirtieron en estampas para el recuerdo, con numerosos aperos y utensilios de la época. Los vecinos recrearon cómo vivían en la localidad a mediados del siglo pasado. Un pueblo rural con encanto, en pleno corazón del Cerrato, en el que las faenas agrícolas y ganaderas ocupaban parte importante de la vida diaria. Tareas en las que la tradición vitivinícola jugó un papel importante, con cerca de un centenar de bodegas. De hecho, Valdecañas de Cerrato conserva cuatro zonas de bodegas localizadas en el atrio, Pillallo, Cuestanilla y Balsilla.


Los visitantes pudieron contemplar escenas típicas como la cantina, la trilla, el lagar, el horno -donde degustaron pastas y magdalenas-, las bodegas del atrio -donde probaron vino y queso-, el huerto, usos y costumbres, la escuela, ‘las ratas’ -haciendo un guiño a la película rodada en la localidad a partir de la obra de Miguel Delibes-, el pastoreo, una casa lugareña, el salón de baile, la vendimia, las bodegas y el gallinero.


También pudieron verse algunas estampas relacionadas con los oficios tradicionales y una esmerada decoración en cada casa y rincón de la localidad, con algunos muñecos creados para la ocasión y colgaduras con la imagen de la patrona, la Virgen del Campo, para engalanar todas las fachadas. Un arco de fardos de paja daba la bienvenida a todos los visitantes junto a un mural en el que podían plasmar las manos como recuerdo de una jornada tan especial y bajo el lema ‘Valdecañas deja su huella en la Fiesta de la Vendimia’. De hecho, los alumnos del Colegio San Pedro también participaron en la decoración del mural elaborando racimos de uva con distintos materiales. Otros puntos de especial interés que visitaron fueron la Casa del Cordón, la Casa Parroquial, el Mirador de la Torre de San Nicolás de Bari y varias casas solariegas. Todo un programa que ha estado coordinado por varios vecinos, como Donaciano Sardón y Rosa Esteban. Todos los vecinos se vistieron de época y ofrecieron un vistoso pañuelo a los visitantes.


Fue espectacular la traída de la uva en burros, rememorando tiempos pasados de la localidad. Más de un vecino se emocionó al recordar estas tareas que congregaban a todo el pueblo en un ambiente festivo. Acto seguido, dos jóvenes de la localidad realizaron la pisada de la uva para que todos los asistentes pudieran degustar el primer mosto, brindando por el futuro del mundo rural y de la DO Arlanza.


La Fiesta de la Vendimia fue el marco perfecto para promocionar los productos de la tierra, destacando los caldos de la Denominación de Origen Arlanza, que fueron degustados y adquiridos en las casetas preparadas para la ocasión. Además, los asistentes disfrutaron de comida típica con el guiso de carne con patatas servido en una cazuela conmemorativa, que se agotó enseguida y que pudieron degustar sobre fardos de paja a modo de mesas de lo más rústico. 

 

Miguel Delibes de Castro rememora las andanzas de su padre por el Cerrato



La localidad ha querido hacer un guiño a Miguel Delibes y su novela ‘Las Ratas’, que fue llevada al cine por Antonio Giménez Rico en un entorno tan especial como la localidad cerrateña. De este modo, Valdecañas de Cerrato confía en enlazar la Ruta del Vino de la Denominación de Origen Arlanza con la Ruta de Miguel Delibes, aunando sinergias que permitan promocionar esta tierra. Una de las escenas representadas por los valdecañeses evocó a ‘Las Ratas’, zona donde se rondaron varias secuencias de la película. El propio Miguel Delibes estuvo representado junto a varias fotografías y fotogramas de la película rodada en 1997. Una obra literaria en la que Miguel Delibes narra la vida de un pequeño pueblo castellano, apartado de cualquier capital y notablemente más atrasado, por lo que hace una denuncia social sobre la situación que viven muchos de los pueblos de Castilla.


Por este motivo, Valdecañas de Cerrato contó con un magnífco pregonero, Miguel Delibes de Castro, hijo del propio Miguel Delibes, que comentó varios detalles relacionados con el rodaje de esta película. Licenciado en Ciencias Biológicas, es redactor de la Enciclopedia Salvat de la Fauna dirigida por Félix Rodríguez de la Fuente. Doctor en Ciencias Biológicas con una tesis sobre la ecología del lince ibérico. Además ejerce como profesor de Investigación ad honorem del CSIC.


Miguel Delibes de Castro ensalzó la figura de su pueblo y destacó el hondo cariño que sentía hacia Castilla, especialmente hacia el mundo rural. Destacó el papel desempeñado como periodista y director de El Norte de Castilla, periódico desde el que intentó contar la situación por la que atravesaba el mundo rural, buscando herramientas de cambio. En un emotivo pregón, Delibes rememoró las numerosas jornadas cinegéticas y de caza que pasaba junto a su padre y otros familiares y amigos en varios pueblos del Cerrato y otros de la cuenca del Arlanza. Hizo un repaso por numerosas anécdotas plagadas de recuerdos y vivencias en el Cerrato y ahondó en la importancia del vino en la cultura española y tradicional, siendo un elemento clave en los almuerzos y comidas. También rememoró algunos datos históricos relacionados con la cultura griega e hizo un guiño a la situación actual por la que atraviesa el país, señalando que todos los problemas tienen solución sentados en una mesa con un buen vaso de vino. Delibes animó a valdecañeses y visitantes a cuidar la tierra, la naturaleza y los pueblos, que dan el almuerzo para el sustento de todos.


En los discursos también intervino el alcalde de la localidad, Luis Javier López Modrón, que agradeció la generosidad y entrega de sus vecinos; el presidente de la Denominación de Origen Arlanza, Miguel Ángel Rojo, que insistió en la necesidad de «creerse el extraordinario producto que tenemos». «Tenemos que apostar más por el consumo de nuestros caldos, que tienen personalidad y cuerpo, y enganchan cuanto más los probamos. Debemos ser más patriotas de lo nuestro, pues contamos con extraordinarios viticultores y bodegas, pero nos faltan consumidores», comentó Rojo.


También intervino Pedro Medina, director general de Política Agraria Comunitaria de la Consejería de Agricultura y Ganadería de Castilla y León y cerró el acto la presidenta de la Diputación de Palencia, Ángeles Armisén, que agradeció el esfuerzo realizado por las bodegas palentinas de la D. O. Arlanza y manifestó su compromiso de seguir trabajando juntos en una misma dirección para lograr potenciar la difusión de estos vinos.



 
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