Comite de Calificacion de la Cosecha Ribera del Duero 2016 y el pleno del Consejo Regulador, en Roa de Duero, Burgos. :: Agapito Ojosnegros

RIBERA DEL DUERO, AÑADA 2016: MUY BUENA

Los expertos pronostican vinos de guarda de probada longevidad y jóvenes frescos y frutales

AGAPITO OJOSNEGROS
18/04/2017

Unos vinos más atlánticos, que recuerdan a los elaborados a principios de los años 90 del pasado siglo, de los que se espera una guarda de probada longevidad y unos jóvenes frescos y frutales. Así son los vinos de la Denominación de Origen Ribera del Duero de la añada 2016, que fue calificada la semana pasada como «muy buena» por el comité de expertos convocado por el Consejo Regulador, en el que estaban representados sumilleres de los ocho mejores restaurantes de España.

 

Un grupo de profesionales de reconocido prestigio y larga trayectoria que dirigen las bodegas y cartas de vino de establecimientos con estrellas Michelin. Ivan Camps y Daniel Martínez, de El Celler, de Can Roca; Ciro Carro, del restaurante Akelarre, de Pedro Subijana; Marcelino Calvo, de El Ermitaño; Diego González, de Cobo Vintage; María José Huertas, de La Terraza del Casino, de Paco Roncero; Cristina Losada, de Tickets, de Albert Adriá; y José Luis González, responsable de análisis sensorial y cata del Curso de Sumillería de la Cámara de Comercio de Madrid y expresidente de la Unión Nacional de Catadores.


A pesar de las inclemencias climatológicas sufridas por la cosecha del pasado año, los viticultores y bodegueros de la zona de calidad han sabido de nuevo plantar cara a las adversidades y conseguir unos vinos que rozan lo excelente. El portavoz del comité calificador, José Luis González, consideró que los vinos de 2016 están al borde de la máxima calificación, pero matizó que «se echa en falta un poquito de acidez y un poco más de cuerpo, acaricia la excelencia, pero tenemos que ser exigentes: estamos hablando de Ribera del Duero». Al respecto, destacó que los caldos presentan una muy buena carga de taninos y polifenoles, además de un color intenso. «Son vinos llenos, plenos, anchos. Ya están maduros, no como evolución, sino constituidos, no hay taninos vegetales. Es seguro que evolucionarán en grandes vinos», pronosticó.


Para definir la calificación de la añada, cataron diez vinos representativos de la Ribera del Duero, que fueron seleccionados meses atrás por el departamento técnico, tras sucesivas catas de más de 300 referencias. La puntuación otorgada por cada sumiller se introdujo en un sobre cerrado y firmado que fue abierto, en una reunión posterior, por el pleno del consejo donde se aprobó la calificación. La añada 2016 retorna a la calificación de «muy buena», obtenida también en los años 2014 y 2012. En 2015 fue «excelente», mientras que en 2013 se quedó en «buena».

Cuaderno de Campo


Para adentrarse en las cualidades de los vinos de 2016 hay que retrotraerse a lo que fue un año difícil a nivel climatológico que ha marcó al viñedo y la uva de una forma concreta. La primavera fue la encargada de demostrar las extremas condiciones que caracterizan a la Ribera del Duero, y las temperaturas bajas retrasaron el brote de la vid más de lo habitual. El ciclo ya comenzó con cierto retraso, que se fue regulando poco a poco a lo largo del final de primavera y principios del verano, para hacerse más acusado en el momento de la maduración. El verano se caracterizó por las altas temperaturas lo que, junto con la ausencia de lluvias, provocó un acusado retraso en el momento de la maduración.


En cualquier caso, las inmejorables condiciones climáticas de los meses de septiembre y octubre, junto con la impecable sanidad del cultivo registrada, permitió a los viticultores esperar a la correcta maduración de las uvas para proceder a su recogida en el momento óptimo. Un aspecto que destacó el presidente de Ribera del Duero, Enrique Pascual, quien consideró que «la sanidad fue impecable; la gente sabe esperar, hay una cultura y una mentalidad de hacer las cosas bien, está patente y presente constantemente».

NOTICIAS RELACIONADAS