EL MUNDO DEL VINO EN EL GPS

La Semana Santa y sus vinos

JAVIER PÉREZ ANDRÉS
22/03/2013
La Semana Santa es el destino turístico más importante y rentable después del periodo estival. El flujo turístico supone un respiro para el sector. El mundo del vino, convertido ya en un producto añadido a la oferta, encuentra en estos días un buen reclamo para dar a conocer la cultura del vino.
 
En Castilla y León, las bodegas se preparan para abrir sus puertas. Teniendo en cuenta que la oferta de Semana Santa se reparte por toda la geografía regional, no es difícil trazar recorridos que incluyan visitas a las bodegas, inmersas en la oferta de enoturismo. Estos días, la imagen de los viñedos tras la poda carece del esplendor de la vegetación, pero la primavera que comenzó el miércoles es también el momento ideal para conocer los nuevos vinos de la añada de 2012 y los vinos de crianza.

Si quisiéramos encontrar la vinculación del vino a la Pasión de Cristo tendríamos que acudir a las bebidas que, tradicionalmente, se consumen en esta época, donde el vino forma parte, aunque no en exclusiva. Sirvan dos ejemplos que, lejos de desaparecer, se afianzan entre los gustos de la población: la limonada, que en León toma el nombre de 'matar judíos', y el zurracapote, de larga tradición en la Semana Santa de Miranda de Ebro. El vino se alía a las frutas, el azúcar y la canela para proporcionar una bebida refrescante que nos lleva a otras épocas.

Al margen de esta anécdota, el mundo del vino aporta a la Semana Santa una vía de ocio de gran valor, debido a la diversidad geográfica, que se puede unir sin dificultad al listado de procesiones y actos religiosos que tienen lugar en centenares de poblaciones de Castilla y León. En esta época, las bodegas pueden atender a los turistas con más detenimiento, pues no es un momento de gran actividad en las prácticas culturales ni enológicas. El turismo del vino en Semana Santa es, por lo tanto, una buena opción para incluir en la agenda de los próximos días.
NOTICIAS RELACIONADAS