El bodeguero José Moro con los niños de una escuela mexicana. :: El Norte

FUNDACIÓN EMILIO MORO

La Fundación Emilio Moro continúa invirtiendo en México para mejorar la salud infantil

EL NORTE
27/11/2017

La Fundación Emilio Moro inicia la segunda fase del proyecto Agua Segura con el que busca mejorar la salud infantil garantizando el agua potable y fomentando su consumo en las escuelas de Chiapas y Oaxaca, dos de las localidades más afectadas por el terremoto que asoló el país el pasado mes de septiembre y con mayores problemas de acceso al agua entubada.

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Se calcula que en México existen alrededor de 22 millones de personas sin acceso al agua potable siendo Chiapas y Oaxaca dos de los estados con mayores carestías en este sentido. Un problema que afecta a la salud pública y se ha visto amplificado por las consecuencias del terremoto que asoló el país el pasado mes de septiembre. Es por esto que la Fundación Emilio Moro ha querido dar continuidad al proyecto Agua Segura, un programa dirigido a las escuelas del medio rural que busca no solo incidir en el reparto justo del agua sino también fomentar su consumo entre la población infantil más necesitada.

 

La Fundación Emilio Moro nace en 2008 del compromiso con la Responsabilidad Social Corporativa de Bodegas Emilio Moro y bajo el lema “el vino ayuda al agua” ha estado siempre muy enfocada a proporcionar agua potable a las zonas con mayor carestía del mundo a través de alianzas estratégicas con otras organizaciones sin ánimo de lucro. Así, el año pasado aunaba sus esfuerzos con la ONG mexicana Cántaro Azul para la creación y desarrollo de Agua Segura, un sistema de tratamiento y desinfección del agua en escuelas rurales primarias de Chiapas y Oaxaca cuya principal fuente de abastecimiento es la captación de agua de lluvia. Una vez sentadas las bases de este modelo, la segunda fase del proyecto, que fue presentada en un emotivo acto en la escuela Lázaro Cárdenas en Chilil (México), buscará incrementar su impacto directo a alrededor de 36.000 niñas, niños y docentes y de manera indirecta a 200.000 personas a través de la extensión de los beneficios a las familias de dichos niños.
 

Pero la alianza entre la Fundación Emilio Moro y Cántaro Azul va mucho más allá. Además de garantizar el acceso al agua potable, incluso a aquellas escuelas que no cuentan con agua entubada, el programa tiene un importante componente pedagógico y participativo ya que busca fomentar hábitos y prácticas saludables en torno al consumo de agua ayudando con ello a disminuir la ingesta de bebidas altamente azucaradas y reducir enfermedades como la obesidad, la diabetes o los trastornos gastrointestinales especialmente entre la población infantil mexicana.

 

En este sentido José Moro, presidente de la Fundación Emilio Moro y de Bodegas Emilio Moro, destacó que “con la segunda fase de este programa queremos ayudar a la niñez mexicana a sacarle el mayor provecho a este recurso y usarlo de manera correcta incidiendo se manera positiva en su salud; queremos devolverle al pueblo mexicano su fidelidad a Emilio Moro y qué mejor que ayudando a los que el día de mañana serán el futuro de este país”. Este componente pedagógico del programa se desarrollará a través de la distribución de materiales gráficos y audiovisuales que, gracias a la colaboración de la Fundación Emilio Moro, estarán disponibles en español como en las principales lenguas originarias de los altos de Chiapas: el Tsotsil y el Tseltal.


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