BODEGAS EMILIO MORO

La Felisa, el primer vino ecológico de Emilio Moro tiene nombre de mujer

EL NORTE
07/03/2018

El 8 de marzo es el Día Internacional de la Mujer y aprovechamos para recomendar un vino que rinde homenaje a la madre de los bodegueros de Emilio Moro, Felisa Espinosa. Tradición, Innovación y Responsabilidad Social son los tres pilares de Bodegas Emilio Moro y las bases sobre las que se ha sustentado la creación de una nueva referencia dentro de su gama. La Felisa es el resultado de una viticultura sostenible que respeta el medio ambiente y de un proceso de I+D+i iniciado hace tres años, mediante el cual se ha conseguido inhibir el crecimiento de la microbiología indeseable empleando herramientas 100% naturales extraídas de sus propios viñedos. Pero además, La Felisa es un homenaje a la tradición, al arraigo y a la herencia familiar de una bodega de origen humilde que sin embargo ha conseguido situar sus vinos entre los de mayor fama y prestigio mundial con presencia ya en más de 70 países.


 

 

La Felisa, un homenaje a la madre de José y Javier Moro, actuales propietarios de la bodega y tercera generación del negocio familiar, es el fruto de un proyecto de investigación de tres años y se enmarca dentro de la filosofía de Innovación y Responsabilidad Social de Bodegas Emilio Moro



“Los valores de trabajo, humildad y amor por la tierra que nos inculcaron nuestros padres han sido la base de nuestro éxito”. Son palabras de José Moro, actual presidente de una bodega que mira al futuro sin olvidar su pasado y cuyo buque insignia, Emilio Moro, lleva el nombre de su fundador. La Felisa, su primer vino ecológico, está sin embargo dedicado a Felisa Espinosa (o doña Felisa, como se la conoce en Pesquera de Duero) porque aunque es la cara menos visible, para sus hijos ha sido una pieza fundamental en la evolución de la bodega. "Nuestra madre ha sabido mantener a la familia unida incluso en las situaciones más precarias y fue quien nos enseñó la importancia del ir a trasegar, podar y vendimiar al campo junto a nuestro padre, como él lo hacía con el suyo”. Y es que, explica José, “para desarrollar un negocio como este tienes que haberte llevado unos buenos arañazos entre las vides porque cuando viajas por el mundo has de saber explicar de dónde vienen los vinos que vendes".

 

Un vino de plena tendencia
 

La Felisa es un monovarietal de Tinta Fina elaborado a partir de uvas ecológicas que mantiene todas las propiedades beneficiosas del vino tinto, como son los taninos, antocianos y antioxidantes, pero que responde a una creciente demanda por parte del consumidor actual, y muy especialmente del público internacional, de productos ecológicos, saludables y lo más naturales posibles.



 

La Felisa 2016, la primera añada que se presentó en el mercado a finales del pasado año, sorprende desde el primer momento debido a la densidad de su color, un rojo cereza madura muy vivo y de capa muy profunda. En nariz dominan los aromas de la Tinta Fina en su versión más pura y primaria con recuerdos de frutos negros, violeta y regaliz y notas de pastelería como toffe y vainilla. En la boca es vivo, con un tanino marcado pero maduro de postgusto largo.


 

Para José Moro este vino ultra moderno, resultado de un proceso de investigación iniciado hace tres años por los departamentos de I+D+i y técnico de Bodegas Emilio Moro, es sin embargo el que más se parece al que hacía el abuelo Emilio Moro y que enseñó a hacer a su hijo Emilio, padre de José. “La Felisa es un vino que muestra la pulcritud de lo orgánico, que conmueve y que me transporta de a los momentos que pasaba con mi padre embotellando en la bodega. Contiene aromas impregnados en mi memoria que, cuando salen de la copa, me ponen los pelos de punta".


Un envoltorio de lujo
 

La Felisa 2016 se presenta en botella unitaria y en un pack de tres botellas que transmite también los valores de Bodegas Emilio Moro. Su defensa de lo artesanal y de la familia ya que se trata de un estuche fabricado a mano por Maderas Vargas, una empresa, como Emilio Moro, familiar, con historia y líder en su sector; la Responsabilidad Social Corporativa ya que el material elegido es madera orgánica 100% ecológica; la innovación, a través de la impresión digital que se ha realizado sobre las tapas ya que se trata de un novedoso sistema de impresión de última generación que apenas existe en el mercado; y la tradición ya que esa imagen serigrafiada muestra una fotografía original de doña Felisa junto a su marido, don Emilo Moro. Su precio recomendado es de 24,96 euros cada botellas (tipo bordelesa) y el estuche de tres botellas es de 86,61 euros.


 

SOBRE BODEGAS EMILIO MORO
 

El origen de la bodega se remonta a 1891, año de nacimiento de su fundador, D. Emilio Moro, en Pesquera de Duero (Valladolid), enclave privilegiado de la Ribera de Duero rodeado de viñedos. Emilio Moro, abuelo de los actuales propietarios, enseñó a su hijo el amor por el vino, y este a su vez lo transmitió a sus hijos. Tras tres generaciones, José y Javier Moro se hacen cargo de la bodega que actualmente posee unas 200 hectáreas de viñedo propio, plantadas e injertadas con un excelente clon de tempranillo recuperado de sus viñas más viejas, y algunos de sus pagos más conocidos son Resalso), plantado el año en que nació Emilio Moro (1932), con suelos profundos y frescos; Valderramiro, con los vasos más antiguos de la bodega y la cuna de su gran vino de pago, Malleolus de Valderramiro; Sancho Martín, con unas excelentes condiciones de maduración, ofrece vinos tánicos y de marcada acidez, ideales para la crianza; y Camino Viejo, donde nace Malleolus. La familia Moro posee, además, la bodega Cepa 21, también en la Ribera del Duero, que engloba las referencias Hito, Hito Rosado, Cepa 21 y Malabrigo.

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