Rafael Mancebo, de Garnacha Alto Alberche, encuentra en este proyecto un respaldo importante de bodegas situadas en el ámbito de la comarca del Alberche. Toledo, Madrid y Ávila, juntas en una aventura enológica.
El colectivo, que comenzó a fraguarse hace casi un año, incluye pequeñas bodegas de las tres provincias. En total, más de 220 hectáreas de viñedo y una producción media de 200.000 botellas al año entre todas. Su variedad reina: la garnacha, aunque también la albillo.
Iniciativa: Garnachas de Gredos. Promotores: Bodegas de Ávila, Toledo y Madrid, de las estribaciones de la Sierra de Gredos. Para conocer algo más: Estarán presentes en la Muestra Internacional del Vino y Productos de la Tierra de Ávila, en marzo.
Las firmas de Ávila son Garnacha Alto Alberche de Navaluenga, Maldivinas, Arrebatacapas, Zerberos y El Reventón. Las cuatro últimas elaboran pequeñas partidas en Cebreros y representan el 10% de la producción de alta gama de la zona de vinos cebrereña. El resto de bodegas implicadas en el proyecto pertenecen a la Comunidad de Madrid (Bernabeleva, Marañones, Comando G, Luis Saavedra y Valleyglesias) y a Castilla-La Mancha (Jiménez Landi, Cánopy y Cuatro Monos, las tres de Toledo).
Uva de alta montaña
Según Daniel Ramos, la intención de este proyecto es hacer un colectivo de vinos con una «misma espina dorsal», que incluya el cumplimiento de determinados parámetros de calidad del vino, como el seguimiento de prácticas culturales vinculadas a la agricultura ecológico-biodinámica en los métodos de elaboración.
La utilización de garnachas de alta montaña es, en todo caso, el denominador común más importante de este futuro colectivo, que tiene previsto reunirse el próximo 14 de febrero para trazar las líneas maestras de su futuro proyecto de vinos en materia de promoción. También está previsto que participen en la XIV Muestra Internacional del Vino y Productos de la Tierra de Ávila, que se celebrará el 1 y 2 de marzo.













