Hermanos, hijos y nietos de Pascual Herrera acudieron a Valladolid a recoger la Espiga de Oro en su memoria. :: Gabriel Villamil

CINE&VINO 2017

Epiga de Oro para Pascual Herrera, «la sonrisa del vino»

LUIS M. DE PABLOS
27/10/2017
El ‘bebíamos ayer’ que puso Corbacho en boca de Fray Luis de León abrió un ciclo que apenas ha necesitado cuatro ediciones para tomar cuerpo y convertirse en una de las citas más esperadas de la Seminci. Bromeaba el ‘showman’ cuando indicaba que el propio festival va camino de convertirse en una sección del ciclo Cine&Vino, pero lo cierto es que, aunque todavía joven, el ciclo desprende ya el mejor aroma posible. Ha cogido poso, con un total de 56 cortometrajes por los 12 presentados en la pasada edición del concurso Rueda con Rueda; ha ganado cuerpo con los distintos espectáculos que complementan su programación; tiene un sabor inconfundible gracias a la degustación de los productos de la tierra maridados con los del país invitado -en este caso Islandia- y los vinos del lugar; y para mayor gloria suya, el acento que aportan la Espigas de Honor le suponen un mayor apego a la tierra. A lo nuestro. A la familia. A este suelo tan preciado que pasa de padres a hijos, y que en anteriores ediciones ha reconocido el esfuerzo de hombres que ya son marcas como Vega Sicilia, Pesquera o Yllera. El turno le ha llegado este año, por desgracia a título póstumo, a Pascual Herrera, ‘la sonrisa del vino’ -según recordó Jesús Julio Carnero- que elevó el sector a la categoría de excelencia que hoy defiende.
 
 
«Un gran hombre en mayúsculas», apuntaba ayer Jesús Yllera, «al que le debemos mucho los que trabajamos en el sector del vino. Le ha dado mucha vida que no tenía».

 
Todo bondad, Pascual Herrera echaría ayer una lagrimilla al ver a toda su familia reunida en torno a la Espiga de Oro, y alguna más por no poder asistir al festival que tantas alegrías le reportó. «Era amante del cine, sobre todo de las películas que tenían que ver con África, y por eso se dejaba siempre que podía por la Seminci», comentaba su hijo Juan, orgulloso de la herencia recibida por su padre. «Podía estar comiendo unas gachas con el presidente del Gobierno igual de feliz que con un pastor de pueblo», añadió.

 
Muy cerca de él Irene, Marina y Margarita, los nietos Pascual, Sancho y Pelayo, y sus hermanos Pablo, Paco, Miguel y Manuel, quien recurrió a un guion de Stephen King, el de ‘Corazones en la Atlántida’ de Scott Hicks, para glosar a su padre. «La vida dura menos que un suspiro», se arrancó, «y tanto la magia del cine como la magia del vino necesitan de una idea, de un sueño y de un guion, pero sobre todo necesitan de amor . Y ese amor es el que le dio Pascual Herrera a sus vinos para que tuvieran alma», añadió.

 
También el presidente de la Diputación, Jesús Julio Carnero, tuvo palabras para el homenajeado, «un hombre que hace 40 años pensó lo que otros pero que solo él hizo patente. Gracias a él y a su trabajo en la Estación Enológica somos hoy una provincia de vino», comentó, sin dejar pasa la oportunidad de valorar la provincia por su cine, sus vinos, pero también por su Semana Santa.
 

Conducida por José Corbacho, la gala inaugural de este ciclo Cine&Vino entregó también ayer los premios a los mejores cortos del festival Rueda con Rueda. Por el escenario desfilaron tanto Alejandro Renedo, director de ‘La venida’, como José Antonio Campos, director de ‘El origen’, las dos cintas ganadoras y proyectadas en el miércoles.

 
‘La venida’ se ha llevado el galardón al mejor corto y a la mejor cinta rodada por estudiantes, y ahonda en la posibilidad de elegir en qué creer. ‘El origen’, por su parte, recibió el premio al mejor trabajo rodado en la DO Rueda así como la mención especial a la interpretación masculina para su protagonista Santiago Molero. Su argumento sitúa al espectador en un futuro completamente industrializado en el que un hombre decide volver a sus raíces.
 

Además, el festival otorgó menciones especiales a las actrices de ‘Despedida’ y a la fotografía de ‘Soledad Tapas Bar’. El ciclo proyectará tanto hoy como en la jornada de mañana el resto de trabajos finalistas: ‘Alacena’, de María Flores; ‘Amigas íntimas’, de Alberto González, ‘Ariadna’, de Hada Torrijos; ‘Compromiso’, de Santi Capuz y Diego Jiménez; ‘Curvas rectas’, de Sergio Juarros; ‘Despedida’, de Sara Bamba e Iván Martín; ‘Intemperie’, de Sergio Serrano; ‘La uva’, de Arturo Mombiedro; ‘Llámame Ana’, de Olalla Rodríguez; ‘Mala uva’, de Alberto Carpintero; ‘Ovnipresente’, de Esti Urresola; ‘Pirata’, de Manuel Velasco; ‘¿Playa o montaña?’, de Herminio Cardiel; ‘Sed’, de Mario Pinedo’; y ‘Soledad Tapas Bar’, de Joseba Hernández.

 
La jornada del jueves mantuvo el mismo esquema, con una gala conducida en esta ocasión por Javier Godino, que además ofrecerá un concierto, nueva degustación y proyección de cortos finalistas y de la película ‘André-The voice of wine’. Hoy quedará el espectáculo de clausura dirigido por las flamencas Niñas de Cádiz.

 
Este ciclo Cine&Vino, ha contado con la presencia del embajador de Islandia, Kristian Andri Stefansson, y el cónsul Francisco Javier Pérez Bustamante de Monasterio. Se celebra íntegramente en el Laboratorio de las Artes Escénicas (LAVA), y está promovido por la Diputación de Valladolid, la Junta a través de su marca Tierra de Sabor, El Norte de Castilla y las emisoras Europa FM y Onda Cero.


 
 
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