DO RIBERA DEL DUERO

Emilo Moro renueva la imagen de sus estuches y recurre a madera orgánica 100% ecológica

EL NORTE
31/10/2017

Tradición, innovación y responsabilidad social son los pilares que sustentan Bodegas Emilio Moro, una bodega familiar de tercera generación que ha conseguido situar sus vinos entre los mejor valorados de la Denominación de Origen Ribera del Duero tanto a nivel nacional como internacional a base de esfuerzo, tiempo, pasión y una constante inversión en I+D+i. Ese carácter premium de sus vinos y la rica historia sobre la que se sustentan ha llevado ahora a la firma a renovar sus estuches con materiales nobles e impresiones de vanguardia que refuerzan la personalidad de la marca y le aportan un toque de distinción, acorde con el producto que encierran.

 

Entre sus nuevos estuches destacan los de tres botellas de su referencia de alta gama Malleolus y de sus vinos de pago Malleolus de Valderramiro y Malleolus de Sanchomartín. Son estuches fabricados uno a uno y de manera artesanal en Haro (La Rioja) por Maderas Vargas, una empresa, como Emilio Moro, familiar, con historia y líder en su sector, siendo la número uno en nuestro país en la elaboración de cajas de madera para el vino. El material elegido, madera orgánica 100% ecológica, encarna el compromiso de la bodega con la Responsabilidad Social Corporativa, un compromiso adquirido ya por su fundador, Emilio Moro. Mientras que su apuesta por la innovación (que se traduce en numerosos proyectos sobre la trazabilidad de la viña, la selección clonal o la adaptación de nuevas varietales) queda reflejada en la impresión digital que se ha realizado sobre las tapas ya que se trata de un novedoso sistema de impresión de última generación que apenas existe en el mercado.

 

La historia de la bodega en imágenes

 

Cada uno de los estuches de las tres referencias está serigrafiado con una fotografía familiar seleccionada en función del significado y la historia de cada vino. Así, en la caja de tres de Malleolus, la esencia de los majuelos más viejos de la bodega, se ve al fundador trasegando en la antigua bodega, mientras que en la de Malleolus de Valderramiro, un vino que resulta de un minucioso trabajo en viña, se puede ver al fundador realizando la poda. Por último, en la de Malleolus de Sanchomartín aparece el fundador en la zona de barricas, mostrando el resultado de una de las primeras añadas en una foto muy querida por la familia.

 

Un estuche de lujo, pertecfo para regalar
 

Los nuevos estuches de tres botellas suponen un importante salto cualitativo a nivel de imagen, dentro de un proceso de renovación estético que comenzó hace dos años, y son una opción ideal para regalar o auto regalarse.  Todos ellos son además testimonio vivo de la historia de Bodegas Emilio Moro. Una historia que lleva escribiéndose desde hace más de 125 años como un proyecto familiar de tres generaciones enraizadas en la Ribera del Duero y dedicadas a descubrir las características de su terroir para transmitirlas en vinos con personalidad.

 

Precio de los estuches de tres botellas:

v  Malleolus: 99,18 €

v  Malleolus de Valderramiro: 243 €

v  Malleolus de Sanchomartín: 348,75 €

 

Sobre Bodegas Emilio Moro

 

El origen de la bodega se remonta a 1891, año de nacimiento de su fundador, D. Emilio Moro, en Pesquera de Duero (Valladolid), enclave privilegiado de la Ribera de Duero rodeado de viñedos. Emilio Moro, abuelo de los actuales propietarios, enseñó a su hijo el amor por el vino, y este a su vez lo transmitió a sus hijos. Tras tres generaciones, José y Javier Moro se hacen cargo de la bodega que actualmente posee unas 200 hectáreas de viñedo propio, plantadas e injertadas con un excelente clon de tempranillo recuperado de sus viñas más viejas, y algunos de sus pagos más conocidos son Resalso), plantado el año en que nació Emilio Moro (1932), con suelos profundos y frescos; Valderramiro, con los vasos más antiguos de la bodega y la cuna de su gran vino de pago, Malleolus de Valderramiro; Sancho Martín, con unas excelentes condiciones de maduración, ofrece vinos tánicos y de marcada acidez, ideales para la crianza; y Camino Viejo, donde nace Malleolus. La familia Moro posee, además, la bodega Cepa 21, también en la Ribera del Duero, que engloba las referencias Hito, Hito Rosado, Cepa 21 y Malabrigo.


 

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