El panadero José Francisco, 'Pepe'; el enólogo Antonio Santos; Leonor López y el bodeguero y panadero José Alberto Calvo, delante de la bodega. :: ARGI

EL MUNDO DEL VINO EN EL GPS

El panadero de Parker

JAVIER PÉREZ ANDRÉS
15/03/2013
La bodega familiar de José Alberto Calvo Casajús toca el cielo en las últimas puntuaciones de la guía de vinos más influyente del mundo
 
Pocos ejemplos quedan en el mundo del vino como el de esta pequeña bodega familiar ribereña, donde el visitante puede encontrar la explicación al trabajo de generaciones ligado a un término municipal, en este caso, Quintana del Pidio.

Hasta hace unas semanas, los vinos de Casajús, de Quintana del Pidio, estaban considerados como buenos Ribera del Duero y ya contaban en su palmarés con premios en concursos nacionales. Pero las últimas puntuaciones de 'Wine Advocate', la revista de vinos más influyente del planeta, que dirige el venerado crítico de vinos Robert Parker, ha lanzado a la fama internacional al nieto de Emiliano Calvo, el panadero de Quintana del Pidio.

Se acaban de cumplir 20 años desde que José Alberto y su mujer, Leonor López, construyeran la bodega en Quintana del Pidio. El aniversario ha venido con un pan bajo el brazo. Mejor dicho, con una torta de Aranda, que es una de las especialidades de la panadería donde actualmente siguen trabajando José Alberto y su primo Pepe, José Francisco Calvo. Porque esta historia de vinos está ligada al horno de pan de la localidad y al nuevo lagar de la bodega.

José Alberto ha sido fiel a los dos oficios de la familia: el de panadero y el de viticultor. Su padre, Francisco Calvo, fue uno de los fundadores de la cooperativa de vinos local, Nuestra Señora de los Olmos.  Pero el sueño de Casajús nació en 1993, al construir la pequeña bodega que todos los años elabora una media de 130.000 botellas de vino. Casualmente, seis de ellos han alcanzado una puntuación en la guía de Parker de 92 a 97 puntos. Los dos vinos que han catapultado a la fama a esta bodega son el Casajús Nic 2009, con 97 puntos, y el Casajús Antiguos Viñedos, con 95.  

No quedan botellas

El sello familiar vuelve a fundirse en la historia reciente de esta firma ribereña. Nic son las iniciales de los dos hijos de Leonor y José Alberto, Nicolás y Catalina. Estos días no queda ni una sola botella en la bodega. Toda la partida está en manos de su importador en América.

El enólogo madrileño Antonio Santos lleva 14 años vinculado a la Ribera del Duero y es quien ha tutelado el diseño de los vinos de Casajús de los últimos años. Santos explica el éxito obtenido como la consecuencia de un trabajo bien hecho y de la aplicación de la tecnología en la elaboración y crianza, que ha sido capaz de extraer del terruño de la viña familiar todo el potencial de la tempranillo ribereña, destacando las características de los suelos del término de Quintana del Pidio como un factor clave.

Leonor apunta más lejos: «Lo de Parker ha sido el premio al esfuerzo tan grande que ha hecho José Alberto durante estas dos décadas, pues no ha abandonado la panadería ni un solo día atendiendo, al mismo tiempo, las viñas y las tareas de bodega, donde pasa la mayor parte de su jornada laboral».

Nada va a cambiar

Sin duda, los acontecimientos de los últimos días han sobredimensionado la imagen de los vinos de esta pequeña bodega. Aún así, el bodeguero José Alberto Calvo Casajús -hombre calmado, de pocas palabras y más trabajador que comercial- asegura que no va a cambiar nada con respecto al trabajo diario. Tal vez, el premio esté justificado en la regularidad de estos vinos, que son 'profetas en su tierra', pues tienen mucha aceptación en la comarca arandina.

La bodega elabora vinos de viñas exclusivamente de su propiedad y de viticultores del entorno. Los pagos del Calvario, Peringlés y Carramazón tienen una buena parte de la culpa, pues es muy extendida la teoría en toda la Ribera del Duero que señala los suelos del término municipal como uno de los mejores para la viña, debido a la orografía de la zona, salpicada de pequeñas ondulaciones. A pesar de que los dos 'vinos Parker' de la bodega pueden llegar a costar 150 y 50 euros, el resto de los vinos se mantienen en las franjas de 10 a 24 euros. A partir de ahora, las visitas a Casajús abren la puerta al enoturismo.

Guía

Bodega.  José Alberto Calvo Casajús, Quintana del Pidio (Burgos).
Teléfono.  947 545 699.
Visitas. Las características de la bodega no permiten recibir grupos muy numerosos, por eso conviene contactar previamente.
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