Imanol Arias, en Cepa 21. :: G. V.

Bodegueros con pedigrí

Amaya Arzuaga, Antonio Banderas, Julio Iglesias e Imanol Arias, entre otros, compaginan sus oficios con su pasión por los vinos de la Ribera de Duero

SONIA QUINTANA
12/12/2010
Imanol Arias: «Emilio Moro me adoptó como un hijo, me dio todo el cariño y todo el conocimiento sobre vinos. Me siento como un Moro más. Don Emilio no me dejó tierras, pero me dejó un apellido», confesaba el actor
 
Que el cantante Julio Iglesias es un gran amante del vino no sorprende a nadie. Su vinculación con una de las más prestigiosas regiones vitivinícolas de España, la Ribera del Duero, tampoco es desconocida por los fans del popular cantante que presume, siempre que la ocasión lo requiere, de su amistad con el bodeguero Alejandro Fernández (Pesquera) y su pasión por uno de los vinos españoles más reconocidos a nivel internacional: Vega Sicilia. Por si estas dos razones no fueran suficientes para que la Denominación de Origen (DO) Ribera del Duero estuviera orgullosa de tan influyente patrocinio gratuito, Julio acaba de confesar que posee, junto a otros socios, una bodega en la zona: Montecastro, a diez kilómetros de Peñafiel.

«Me siento un Moro más»

Aunque su ligazón con la bodega ribereña data del 2000, año en el que se constituyó la sociedad, no ha sido hasta hace unos días cuando Julio Iglesias ha querido dejar ligado su nombre, aún más, a la Ribera del Duero. «Julio estuvo en la bodega el pasado mes de septiembre catando los vinos», recuerda Bertrand Erhard, director técnico de la bodega vallisoletana. «Inicialmente entró a formar parte de la bodega simplemente porque le gustaba la Ribera, pero ha empezado a implicarse bastante en el proyecto. Suya fue la idea de cambiar la etiqueta de uno de nuestros vinos, Montecastro, por otra más clásica, acorde con la calidad del vino, e incluso participó en el diseño de la misma», explica Bertrand Erhard, quien espera volver a reencontrarse con el cantante en la bodega la próxima primavera, cuando presente los nuevos vinos a los socios.

Otro de los rostros conocidos que forman parte del accionario de una bodega de la Ribera es el del protagonista de la serie de televisión 'Cuéntame', el actor Imanol Arias. Su relación con la familia Moro va más allá del simple interés económico -posee un 2% de Cepa 21-. «Cuando probé Maleolus me enamoré perdidamente», señaló el actor en la presentación del vino Hito 2008. Luego, José Moro le propuso entrar a formar parte como accionista de Cepa 21. «Emilio Moro me adoptó como un hijo, me dio todo el cariño y todo el conocimiento sobre vinos. Me siento como un Moro más. Don Emilio no me dejó tierras, pero me dejó un apellido», confesaba el actor hace unos meses.
Imanol Arias no es la única cara conocida por el gran público que participa en las Bodegas Cepa 21 junto a los hermanos José y Javier, hijos de Emilio Moro. El ex 'galáctico' Ronaldo; el director deportivo del Real Valladolid, José Antonio García Calvo; el periodista deportivo Sergio Sauca y el empresario Fernando Martín también están vinculados accionarialmente a la bodega vallisoletana, situada en Castrillo de Duero.

De casta le viene al galgo

El actor Antonio Banderas es otra de las celebridades que se han dejado seducir por los vinos de la Ribera. En su caso, sus viñedos crecen en tierras burgalesas, entre Villalba de Duero y Nava de Roa, donde los hermanos Ortega, Teodoro y Federico, le abrieron las puertas de su casa en junio de 2009 cuando, con la incorporación en el accionariado del malagueño, la bodega pasó a denominarse Anta Banderas. Banderas posee el 50% de la bodega. El actor y empresario eligió esta bodega -después de 'coquetear' con alguna del Penedés catalán- «por afinidad con su filosofía de trabajo y con su equipo humano, por la excelente calidad de sus vinos y por su gran potencial de expansión internacional», recuerdan las hemerotecas.

«Antonio está emocionadísimo con el proyecto. Él no es un entendido del vino, pero con esa actitud humilde que le caracteriza se va a ir ganando poco a poco su puesto en este mundillo», asegura Teodoro Ortega. «El día que Antonio vio el letrero de Anta Banderas a la entrada de la bodega se puso la mano en el corazón y me dijo: 'Eso me lo tengo que ganar. Quiero llegar a poder decir que yo soy uno de los bodegueros'», recuerda Teodoro, quien confiesa que la entrada del actor malagueño en el accionariado de la bodega ha supuesto «un balón de oxígeno y de ilusión. Antonio es una persona muy querida en todos los rincones del mundo y con unos contactos que antes ni nos podíamos siquiera imaginar llamar a sus puertas».
Puntada a puntada
Bodegas Arzuaga, en la localidad vallisoletana de Quintanilla de Onésimo, cuenta entre sus accionistas con un gran nombre de la moda española: Amaya Arzuaga. Aunque en este caso la diseñadora sea hija del dueño, su amor por el vino y por la moda lo reparte en partes iguales. «El proceso de elaboración de mi vino es muy cercano al proceso de cómo yo hago una colección», explica la diseñadora, quien ha confiado su vino a su hermano Nacho y al enólogo Jorge Monzón.

«Es un vino muy personal», asegura la creadora, quien confiesa que siempre acude a la vendimia: «Voy a catas y a alguna feria del vino. Sé un poquito», cuenta con esa timidez cercana que le caracteriza. «No soy una profesional del vino, pero me siento muy cercana a este mundo», señala, mientras reconoce que lo más difícil fue decírselo a su padre, el bodeguero Florencio Arzuaga. «Llevábamos mucho tiempo dándole vueltas a la idea, pero necesitábamos la autorización de nuestro padre para hacer algo muy nuestro», recuerda Amaya.

Otro de los famosos metido a bodeguero en la Ribera es el torero José Ortega Cano, desde hace años accionista de la Bodega Matarromera, en la que comenzó de la mano de la que fuera su mujer, la cantante Rocío Jurado.
NOTICIAS RELACIONADAS